Conoce a Martin O'Malley

Martin O’Malley

Martin O’Malley ha dedicado su carrera entera luchando en pro de las comunidades desatendidas y de clase media. Ha ocupado los cargos de gobernador del estado de Maryland, alcalde de Baltimore y consejero municipal—consiguiendo una buena reputación como un ejecutivo progresista y pragmático, que está dispuesto a hacer frente a los grandes retos que compartimos.

Nacido en Washington, D.C., O’Malley fue criado en Bethesda y Rockville, Maryland por sus padres quienes le enseñaron la importancia del servicio público. Su padre, Thomas, fue piloto de la Fuerza Aérea en la Segunda Guerra Mundial, hizo 33 misiones de vuelo en el Pacífico. Después de la guerra, estudió en la facultad de derecho por medio del G.I. Bill [ley para la educación de los veteranos de la Segunda Guerra Mundial], abriéndose camino hasta convertirse en asistente fiscal de los Estados Unidos. Su madre, Barbara, ha trabajado en el Congreso durante casi 30 años, en donde continúa trabajando en equipo de la primera mujer senadora de los Estados Unidos, Barbara Mikulski.

O’Malley se graduó de la Universidad Católica de América y en 1998 obtuvo su licenciatura en derecho por parte de la Universidad de Maryland. Ese mismo año, fue nombrado asistente fiscal del estado para la ciudad de Baltimore. Impulsado por la epidemia de delincuencia, homicidios, drogas y pobreza que fue testigo como abogado—con 28 años, O’Malley fue candidato como consejero municipal en la ciudad de Baltimore, donde ocupó el cargo durante 8 años.

Martin O'Malley on graduation day at Catholic University.

En 1999, O’Malley se postuló para ser candidato a la alcaldía de Baltimore. En ese momento, Baltimore era la ciudad con más violencia, la más abandonada y con más delincuencia de los Estados Unidos. Considerado, en general, como un candidato perdedor, O’Malley hizo campaña con la promesa de reducir la delincuencia y los homicidios, mejorar las escuelas y reconstruir comunidades desmembradas. Pasó a ganar el 90 % de los votos, y se puso a trabajar inmediatamente.

A lo largo de sus ocho años como alcalde, las políticas de O’Malley ayudaron a la gente de Baltimore a lograr la mayor reducción de delincuencia en una de las ciudades más grandes de los Estados Unidos. También fomentó inversiones importantes en la economía local—llevando estabilidad fiscal a las escuelas y abatiendo la delincuencia, lo cual atrajo inversiones y la gente volvió a la ciudad.

En el Ayuntamiento, implementó un programa llamado CitiStatun sistema puntero que daba seguimiento a lo bien que el gobierno de Baltimore estaba haciendo al servicio de sus ciudadanos. El programa ganó el premio de Innovaciones de Gobiernos de los Estados Unidos que otorga la Universidad de Harvard, y TIME Magazine denominó a O’Malley “uno de los mejores alcaldes de las cinco ciudades más grandes de los Estados Unidos”.

En 2007, O’Malley fue elegido como gobernador del estado de Maryland. Bajo su mandato, Maryland hizo grandes inversiones en seguridad ciudadana, educación superior, salud asequible y crecimiento económico.

El estado recuperó el 100 por ciento de los trabajos perdidos durante la recesión nacional, y fue uno de los siete únicos estados en mantener la clasificación de bonos AAA. El periódico The Washington Post denominó a Maryland como uno de los primeros mejores estados en disminuir el coste de la matrícula universitaria, y Maryland también fue reconocido con contar con las mejores escuelas públicas de los Estados Unidos con un récord sin precedente durante cinco años consecutivos.

Reconociendo la amenaza del cambio climático en las comunidades costeras de Maryland, O’Malley tomó medidas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, invertir en energía renovable y hacer crecer los empleos verdes. También trabajó para mejorar la dignidad de todos los habitantes de Maryland—mediante la firma de la ley igualdad de los matrimonio, eliminando la pena de muerte y aprobando la DREAM Act para extender la oportunidad de estudios universitarios a más estudiantes locales.

En el 2015, O’Malley dejó su cargo y fue, tal y como él dice, “ascendido al papel de ciudadano.” Él y su mujer, Katie, magistrada de un Tribunal de Distrito, viven en Baltimore con sus cuatro hijos.

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